La motivación, el pan de cada día de las empresas

Hoy en día vivimos uno de los mayores problemas para las empresas grandes, medianas y chicas, la desmotivación laboral. Los motivos pueden llegar a ser por diferentes factores, la mayoría de las veces en el ámbito laboral los más comunes son la rutina, el estancarse profesionalmente, no estar a gusto con tu área de trabajo, no entenderte con tus compañeros, entre otros.  Por lo general siempre salen perdiendo las dos partes, tanto el trabajador como la empresa.

 

Pero a todo esto, ¿qué es la desmotivación laboral? En concreto, son todas esas capacidades que desarrolla y tiene la empresa para mantener un constante estimulo positivo sobre cada uno de sus empleados en relación a cada actividad que estos ofrecen a la empresa.

Un hecho muy importante es que no todas las personas somos iguales, por lo tanto, la motivación laboral irá siempre ligada a la edad del trabajador y a diversos factores culturales y sociales. Es por esto que la motivación laboral no depende exclusivamente del trabajador, sino también de la empresa para la que trabaja.

Tener  el bienestar laboral del trabajador es la clave para obtener el mayor rendimiento profesional pero, ¿las empresas realmente se comprometen a mejorar la situación de sus trabajadores? Realmente no todas hacen lo suficiente y esto impide conseguir la motivación laboral en los empleados. Además, gran parte de las veces que el trabajador no se siente bien tratado aparecen los casos de estrés y depresión.

¿Qué pueden hacer las empresas para motivar a sus empleados? Te dejamos aquí unos recursos totalmente útiles y válidos para mantener motivación en tus trabajadores.

Cada vez las organizaciones de la jornada laboral depende más del trabajador que de la empresa. En esto consiste la flexibilidad de horarios: en adaptar la jornada laboral al trabajador y no a la inversa. De esta manera, la compañía podrá conseguir una plantilla más comprometida.

1.- Flexibilidad en horarios: cada día y cada vez más las empresas dependen más de los trabajadores, y no al revés. De esto se trata esto, de adaptar las jornadas laborales para que la gente se acomode de mejor forma y la empresa consiga una plantilla más comprometida.

2.- Mayor autonomía laboral: Se trata de que el trabajador pueda decidir de manera autónoma la distribución de su jornada laboral, con el fin de realizar las tareas del modo que a él le sea más conveniente, sin tener que someterse a un control estricto de sus superiores. Su única obligación es conseguir los objetivos que le marca la empresa cumpliendo el calendario.

3.- Planes de carrera: todos los días salen más y más jóvenes graduados de universidades o que traen ya una maestría, diplomados o varios cursos de los cuales muchos no han tenido suerte consiguiendo empleo. Pues bien, un plan de carrera consiste en formar a un trabajador en la propia empresa. De esta manera, el trabajador adquiere la confianza y formación necesaria para conseguir, en pocos años, un puesto de responsabilidad en la compañía y así ganar por ambas partes.

Las claves están en las empresas y sus protocolos, en poder innovar y brindarles la confianza a sus empleados de poder manejarse como personas totalmente responsables y solamente estar como apoyo por cualquier se salga de control. Al final, los empleados son el reflejo de la empresa.

 

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